950 93 61 46 info@realego.com

La creatividad es básica en los negocios, si lo que se pretende es alcanzar el éxito. Por mucho que se invierta en publicidad, en promoción, en relaciones públicas o en un diseño de producto de calidad y completamente adaptado a las necesidades del público objetivo, si no se gestiona la relación con la competencia de una manera inteligente y novedosa se estarán perdiendo muchas oportunidades. Es en este contexto en el que las empresas más creativas optan por una estrategia diferente: la estrategia del océano azul.

La estrategia que eligen los modelos de negocio innovadores

Esta estrategia consiste, básicamente, en descartar la competencia más destructiva para centrarse en la parte más creativa de emprender un negocio: ofrecer un producto o servicio innovador y que cubra necesidades que no están todavía satisfechas o que ni siquiera han surgido en la mente del consumidor.

Tomando un océano rojo como contraposición al océano azul, en el primero encontramos una lucha encarnizada por alcanzar a los mismos clientes ofreciendo los mismos productos. Como puedes imaginar, las posibilidades de éxito y los márgenes de beneficio son aquí muy ajustados, pues nos encontramos con mercados altamente saturados.

Por el contrario, en el océano azul la navegación es mucho más tranquila, pues se escoge un tipo de oferta que todavía no está explotada y que llegará a los clientes en forma de una propuesta de lo más original.

Gracias a la innovación, si optas por la estrategia del océano azul lograrás disfrutar de la ‘no competencia‘. Tu demanda será única y muy pocos podrán (y ni siquiera querrán) quitártela. Siempre habrás escuchado hablar del valor añadido en la propuesta comercial. Pues bien, en este supuesto el valor no es añadido, sino que es totalmente nuevo.

Presta atención a los ejemplos de dos empresas que optaron por recurrir a la estrategia del océano azul para asegurar su éxito en un mercado atomizado y, en algunos casos, hiperexplotado.

El caso del Cirque du Soleil

Para empezar, eliminó uno de los emblemas de los circos tradicionales: el uso de animales en sus espectáculos. Y, para continuar, introdujo elementos totalmente innovadores en su oferta, como la elegancia tanto en la escenografía como en el vestuario o en la música.

El caso del Ford T

Hasta la llegada del Ford T, el automóvil era un artículo de lujo. La marca supo reinventar el proceso de producción para hacer posible la venta de vehículos aptos para más bolsillos, cambiando por completo la cadena de montaje y manejando costes muy por debajo de lo imaginable por aquel entonces.

Si estás pensando en introducir un nuevo producto en el mercado y necesitas una dosis de creatividad para triunfar, nosotros te ayudaremos a innovar desde nuestra agencia de marketing en Almería. Ponte en contacto con nosotros sin ningún compromiso.

#FrenarLaCurva