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Antes de introducirnos en el tema empresarial, podemos definir la creatividad como aquella capacidad de utilizar la información y los conocimientos de forma nueva y de encontrar soluciones divergentes para los problemas (Monreal, 1997).

Franc Ponti, define a la persona creativa como aquella que, de forma deliberada o automática, descubre maneras nuevas de desarrollar una idea, resolver un problema o enfocar una situación. Hay que decir que, en mayor o menor grado, todas las personas poseen capacidad creativa y, por tanto, la posibilidad de que ésta se pueda desarrollar depende de dominar determinadas técnicas y del correcto ejercicio de las mismas, con la finalidad de producir una mayor y mejor flujo de ideas centradas en un determinado objetivo.

Teniendo en cuenta las definiciones anteriores, podemos relacionarlas claramente con algunas situaciones que se dan de manera habitual en las empresas, como puede ser encontrar soluciones a problemas y manejar información y aplicar conocimientos. Aunque quizá, es en concepto de persona creativa, donde radica el problema de la escasa presencia de creatividad en algunas empresas. Siempre existen algunas personas creativas que tienen y proponen ideas y que buscan el cambio, sin embargo, se enfrentan a obstáculos y limitaciones que surgen debido a la competencia existente, principalmente, entre empleados y a la resistencia por parte de la empresa al cambio. Estos problemas hacen que las personas creativas no encuentren apoyo o, incluso, sientan rechazo e indiferencia y, por tanto, afecta a que se reduzcan sus rendimientos y acaben rechazando sus propias ideas.

Pero centrándonos en el aspecto positivo que debe asociarse a la creatividad, se trata de un comportamiento productivo y constructivo, que se enfoca en crear algo nuevo, valioso, relacionado con la originalidad, novedad, relevancia y espontaneidad.

La implantación de una mentalidad creativa y posicionar la creatividad como un objetivo prioritario, es una de las acciones que las empresas deberían tener en cuenta según investigadores de Forrester Consulting. Además, ayuda a alcanzar objetivos como incrementar los beneficios, competitividad y participación en la cuota de mercado, a lanzar nuevos productos y a tener trabajadores más motivados e implicados.

Algunas características que potencian la creatividad en la empresa son la libertad, la colaboración entre las diferentes divisiones, la existencia de problemas desafiantes, la experiencia, flexibilidad, curiosidad, motivación, emoción, sorpresa y positivismo.

En el entorno empresarial, la creatividad se consigue a través del trabajo en equipo. Tener un equipo creativo favorece a crear nuevas formas de realidad, a establecer nuevas relaciones y a romper con las limitaciones establecidas en el pensamiento. En definitiva, las empresas creativas destacan por la habilidad de observar y descubrir oportunidades en el entorno, por la capacidad de reorientación y transformación para adaptarse a las exigencias y de las nuevas ideas y por fomentar creatividad de los empleados, destacando respecto a la competencia.

 

Forrester Consulting (2014): “The Creative Dividend: How creativity Impacts Business Results”. A Forrester Consulting Thought Leadership Paper Commissioned by Adobe. Agosto de 2014

Escuela de Organización Industrial (EOI) https://www.eoi.es/

Articulo de Encarni Rodriguez

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